La generación de jóvenes más brillantes de Nicaragua está echándose a perder. Ésta afirmación, que comienza a ser parte de nuestras duras reflexiones diariamente, es apenas, uno de los temas para quienes hoy se quedaron representandonos en la lucha civica, cuya división interna, señalo como una causa más para que Ortega-Murillo sigan a diestra y siniestra desgobernando el país.

A raíz de que a ciertos medios desligados a la familia Chamorro, se les empieza a nombrar independientes, es cuando paradójicamente el testimonio de familiares de presos políticos ha desaparecido de las pantallas y medios escritos, y sólo reaparece cuando a cualquier figurante oportunista se le quiere validar alguna declaración en contra de la dictadura, compadeciendose del dolor de éstos; pretendiendo que la población empiece a conformarse con que la solución a la crisis nada más es un adelanto de elecciones.

Pero el adelanto de las elecciones no es discurso nuevo, es la única alternativa que ha venido proponiendo desde hace 6 meses, la Alianza cívica, hoy contenida dentro de la Asociación Nacional Azul y Blanco (UNAB) y la Articulación de movimientos sociales, pero sólo como algo adherido a sus bochornosas ruedas de prensa. El cambio, aún con charlas de salón en salón, no procede si no hay una propuesta escrita, tangible, un trabajo en conjunto, algo que demuestre que no están perdiendo el tiempo, empeñados en bajar el perfil de alguien. Algo que demuestre que lo de no proceder a un plebiscito no fue intencional.

A diferencia de otros, los jóvenes son quiénes continúan en protesta, incluso si decidieran tomar el silencio como opción de resistencia sería admirable, porque el desprecio también puede manifestarse en esa incomunicación. Se siguen exponiendo y dando cada día lecciones invaluables, enviándonos aliento desde las cárceles, desde las calles, son esos cuyos nombres algunos quieren evitar que resuenen, con los que nos identificamos verdaderamente, Byron, Nahiroby, Amaya, Luis, Yaritza… hay algo más que probar en este mundo de paciencia y asco?

Así como la palabra “corrupción” no fue mencionada nunca en la mesa del diálogo, la palabra “educación” tampoco dentro de las propuestas de cambio para nuestro país, si la pobreza es un negocio, la ignorancia viene a ser la sostenibilidad de éste, mientras sean los mensajes de solidaridad de Félix Maradiaga o Mónica Baltodano desde París o Berlín los que nos hacen coger fuerza no me extrañaría que en un par de meses, el rumor de que la misma persona que asesora a la Alianza, también lo hace con Ortega, nos lo tomáramos con calma, con tal de que no nos tachen de divisores.

Hasta cuándo, preguntamos a veces, pero la pregunta correcta es desde cuándo, desde cuándo hemos sometido nuestro criterio a la ceguera, desde cuándo hacerse del lado conveniente es sinónimo de enmendar errores del pasado, hasta cuándo los bajos estratos realmente serán escuchados; para tener una visión reveladora y objetiva de lo que se ha convertido Nicaragua, será hasta que las lágrimas huelan a sangre?.